miércoles, 30 de junio de 2021
¿En qué momento se había jodido el Perú? Ahora.
FOCUS
30.6.2021
ANF,PAG 7,LOS TIEMPOS, CORREO DEL SUR,EL PERIODICO, DIARIO CONTACTO,LA PATRIA,EL DIA, SUDAMERICAHOY, MUNDIARIO. EJUTV
Tomo esta frase de la novela Conversación en la Catedral de Vargas Llosa. Esto por la caótica situación electoral y pandémica que vive el Perú.
Pocas veces se vio una elección tan polarizada. Según los últimos datos de la ONPE, el izquierdista Pedro Castillo ganó con el 50.1% y la derechista Keiko Fujimori con 49.8%. Pero aun no se proclama al ganador del balotaje porque Fujimori ha impugnado 200.000 votos.
En las recientes elecciones presidenciales, en la primera vuelta ganó Castillo, líder del partido nuevo Perú Libre con un ideario marxista leninista. Sorprendió a los peruanos que el maestro rural gane en la primera vuelta.
Castillo tiene experiencia en la lucha sindical. Tuvo protagonismo en una huelga de maestros que paralizó la educación pública durante dos meses. Y fundó la Federación Nacional de Trabajadores en la Educación del Perú.
Dicho país, sin embargo, nos vuelve a sorprender con liderazgos espontáneos. Alberto Fujimori (ahora preso por violar los derechos humanos) en 1990, en apenas unos meses de campaña, derrotó en la segunda vuelta al entonces candidato a la presidencia Mario Vargas Llosa.
Castillo, que camina con su eterno sombrero de paja cajamarquino, tuvo como lema en su campaña “No más pobres en un país rico”. Esto reflejaría, a su juicio, una sociedad dividida y desigual.
Perú es un país que está siendo castigado. La COVID ha matado a algo más de 180.000 peruanos que es la tasa de mortalidad per cápita más alta del mundo. Según el Washington Post a raíz de la peste, la economía de dicho país, que depende principalmente de las exportaciones y el turismo, se contrajo en un 11%. Y en el 2020, llevó a dos millones de personas a la pobreza. Según encuestas, el 70% de la economía es informal. Por estos motivos, habría ganado Castillo, a pesar de que el ingreso per cápita ha aumentado en los años recientes.
La lucha contra la COVID no fue una prioridad para los mandatarios coyunturales. Tres personas ocuparon la presidencia en una semana en el 2020. Se demostró una peligrosa falta de institucionalidad donde primaron acusaciones de corrupción y tráfico de influencias.
A fines del siglo XX, hubo una guerrilla encabezada por el maoísta Abimael Guzmán (preso desde 1992) que dirigió el grupo terrorista Sendero Luminoso durante 20 años, donde murieron cerca de 60.000 personas y desaparecieron 20.000.
El temor de la derecha es si con Castillo renacerá Sendero Luminoso. Y la pregunta del millón es que si asume la presidencia se afiliará al Socialismo del Siglo XXI. Este ha dicho que “Perú no será como Cuba y Venezuela, crecerá con su propia identidad”. Y, entre sus ideas más extremas está la de crear una asamblea constituyente para redactar una nueva Constitución.
Keiko obtuvo la mitad de los votos a pesar de que no es trigo limpio. Para la mitad de los peruanos, se presentaba como el mejor de los males. Incluso Vargas Llosa le dio un espaldarazo. Para sus campañas electorales del 2011 y 2016 su partido Fuerza Popular recibió US 1.200.000 de Odebrecht.
Fujimori ha declarado que aceptará el resultado del tribunal electoral que prácticamente estaría dado.
Sólo se espera que Castillo gobierne con equidad e independencia y no se sume al desgastado Socialismo del Siglo XXI Latinoamericano. Los países adscritos se han visto manchados por la corrupción, el hambre, el éxodo, la pobreza, la represión, la violación a los derechos humanos y el enriquecimiento de sus lideres. Como dijo Churchill de los socialistas “todo lo tuyo es mío”.
lunes, 31 de mayo de 2021
IGNORANTES E IRRESPONSABLES LOS QUE NO SE QUIEREN VACUNAR
Los Tiempos, Pag 7, Mundiario, SudamericaHoy, Correo del Sur, La Patria, El Día, Diario Contacto, ANF,
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Cuesta creer que ante una pandemia mundial donde han muerto10 millones de personas -según estimaría el Economist- y siguen los contagios, haya gente que no se quiera vacunar. No sólo se perjudican ellos ya que pueden contraer la enfermedad sino a la población porque aunque sean asintomáticos los pueden contagiar.
¿Acaso no entienden que cuando se vacune entre el 70% al 90% de los habitantes del planeta recién se podrá volver a una normalidad relativa?
Es tal el negacionismo de vacunarse, que países como EEUU regalan números de la lotería o alimentos para que la gente lo haga y así proteger a sus habitantes.
Se ha comprobado que tras que los gobiernos empezaron con la vacunación, los contagios y las muertes han disminuido.
¿Por qué las personas no se quieren vacunar? Tras preguntar a gente e investigar, los antivacunas argumentan que temen a los efectos secundarios y que esperan ver resultados en los inoculados; que la vacuna no es fiable porque los laboratorios las hicieron en un tiempo muy corto; que creen que ya les dio el virus por tanto se consideran inmunizados; que no existe el virus de la COVID-19; que no confían en el sistema de vacunación que realizan los países; o que no se vacunarían ni siquiera si la línea aérea los condicionara para subir a bordo.
Y, lo que resulta más difícil creer, es que incluso personas instruidas, inventan teorías de conspiración y dicen que la vacuna traería un chip que los controlaría. Respeto dichos argumentos, aunque los considero absurdos.
Según una encuesta realizada por la empresa SSRS emitida por CNN, señaló que en EEUU el 45% dijo que no se vacunará.
En Bolivia, en febrero pasado, Página Siete publicó una encuesta de Cultura Interactiva que señala que el 42.9 % no se vacunará y que el 57% lo haría. El resultado es devastador.
¿Cómo se comprende algo así? Yo lo atribuyo a la ignorancia acompañada de una irresponsabilidad sin nombre por parte de los ciudadanos.
A Bolivia ha llegado la tercera ola con más fuerza que las anteriores. Faltan camas y oxígeno en los hospitales. Según el Ministerio de Salud hasta la fecha han fallecido 14.226 bolivianos, más de 358.000 se han contagiado y se ha administrado algo más de 1.100.000 dosis desde que inició la pandemia. Bolivia tiene una poblacion de poco más de 11.6 millones de habitantes. Esto es lo que se informa, aunque la realidad es desconocida.
Desgraciadamente el presidente Luis Arce, no ha tomado las riendas como Biden o Macron y la mayoría de los mandatarios, que informan a sus ciudadanos casi a diario sobre la situacion de la pandemia.
El único camino para reducir el contagio son las vacunas. Según los médicos la vacuna evita que la gente termine en terapia intensiva o que muera. Sin embargo, se ha comprobado que personas -principalmente sanitarios- han fallecido a pesar de haberse inoculado las dos dosis.
Desgraciadamente las vacunas no garantizan el 100% de inmunidad. Sin embargo, es más arriesgado no ponerselas.
La reacción al contraer el virus o inocularse la vacuna, depende del cuerpo en que se deposite. Si éste después de vacunarse, ha tenido una condición previa o ha estado expuesta abiertamente al contagio, puede contraer la enfermedad.
La COVID ha sido la peor peste en el último siglo que sigue matando y ocasionando miedo e incertidumbre. Ha destruido la economía, echado a la calle a millones y aumentado la pobreza.
Lo grave es que ni los médicos ni científicos saben que ocurrirá y tendremos que continuar tomando precauciones para evitar los contagios.
martes, 27 de abril de 2021
Caótica vacunación en Bolivia
Los Tiempos, Pag 7,El Periódico, SudaméricaHoy, Mundiario, La Patria, El Día, EJU,
Correo del Sur, ANF.
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“Vacúnese quien pueda”, dicen los bolivianos. Es tal la deficiencia del sistema de vacunación en Bolivia, que la mejor vacuna es la que los ciudadanos logren que les inoculen.
Hemos padecido y seguimos sufriendo por el encierro, los protocolos de seguridad y ahora se presenta otro tropiezo: lograr que nos vacunen.
No existe un plan de inmunización del gobierno contra la Covid-19. Y el sistema de vacunación es una vergüenza nacional. Fue un fracaso desde el inicio. El Servicio Departamental de Salud (Sedes) improvisa el sistema de vacunación.
Todos los días se escuchan quejas de los ciudadanos. Pocos han tenido suerte de ser vacunados.
Es doloroso observar a adultos mayores hacer colas infinitas desde las dos de la mañana y antes de que les llegue el turno les anuncian que se han terminado las vacunas. ¿Cómo es posible que se vacune durante dos o cuatro horas al día? O que existan letreros en los centros sanitarios que dicen: “no hay vacunas para mayores de 60. Resulta que no hay suficientes vacunas.
El coronavirus debería ser una prioridad y una emergencia nacional del gobierno como en otros países. En Bolivia han muerto 12.800 personas y los contagios continúan.
Luis Arce, ha negociado muy mal la compra de vacunas. No así Añez (injustamente detenida) que se adscribió al mecanismo COVAX donde solicitó 2.3 millones de vacunas para cubrir el 20% de la población boliviana.
El gobierno hizo gestiones para adquirir la Sputnik-V, Sinopharm y AstraZeneca. Compró 5.2 millones de vacunas a Rusia -la Sputnik-V- que entregan con cuentagotas. Una vergüenza. Llegan apenas miles de dosis cuando deberían llegar millones ya que son dos dosis las que deben ser aplicadas.
Según el Ministro de Salud se ha adquirido hasta la fecha 1 millón de vacunas lo cual es insuficiente porque somos aproximadamente 11.5 millones de habitantes. El Sedes ha destinado esa cantidad de vacunas para inmunizar a médicos, sanitarios y a ciudadanos de más de 60 años. Pero, según el INE, existen 1.2 millones de ciudadanos de la tercera edad y para ellos se necesitan dos dosis, por tanto no son suficientes.
La información del gobierno no es precisa. No se sabe cuantos han sido vacunados y el gobierno central no coordina con los gobiernos locales ni con las alcaldías de La Paz ni con las del interior del país.
Bolivia es un país del tercer mundo porque además, el gobierno nos trata como a ciudadanos de segunda clase. No considera nuestra seguridad ni bienestar.
Donde se ha visto que un presidente de un país, como el caso de Luis Arce, declare en el cierre de la campaña del candidato de su partido para gobernador que “envió vacunas contra la Covid, para el pueblo, pero “no para la oligarquía tarijeña”. Aquella fue una ofensa a los bolivianos y como el pueblo no es tonto, su candidato perdio.
Según el líder de la oposición Carlos Mesa, lo ideal es cubrir 15 millones de vacunas y apenas se aplicaron 500.000. “Debiéramos contar hasta fin de año por lo menos con la garantía del 80% de los bolivianos (vacunados). Como analizamos, al ritmo en que estamos, vamos a tardar tres años en la vacunación de los bolivianos, eso es inaceptable, eso es extremadamente riesgoso, eso es grave para la salud”.
No solo para la salud, sino que para la reactivación de la economía porque miles han perdido sus fuentes de trabajo y se han visto obligados a reinventarse.
Mientras no se logre la inmunidad de rebaño, que es que el 70% de habitantes vacunados, continuarán los contiagos y la gente seguirá muriendo.
martes, 30 de marzo de 2021
¿Seremos los mismos después de la pandemia?
Martes 1 de marzo 2021
Los Tiempos, Pag7, Mundiario, SudamericaHoy,EL Dia, La Patria, ANF, EJU, EL Periodico, EL Correo del Sur.
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Ante la COVID-19, todos somos iguales. No hay poder ni dinero que nos pueda salvar del virus mortal.
A pesar de que se ha empezado a vacunar para salvar el mundo y reactivar la economía, probablemente los primeros años de esta década sigan siendo perdidos ya que la pandemia tira para largo y han surgido nuevas cepas.
Si no somos mejores personas después del sufrimiento que nos ha causado, no habremos aprendido nada.
Desde hace un año, estamos viviendo en un encierro asfixiante con miedo e incertidumbre porque la muerte nos sigue rondando a pesar de las medidas de seguridad.
Esta pandemia ha aflorado lo mejor y lo peor de la condición humana. ¿Qué hemos aprendido? Hemos sido resilientes tras ver morir a seres queridos y superar con resignación dicha pena.
Como la pandemia impactó a la economía mundial, bajó la producción y muchas empresas así como hoteles, restaurantes, líneas aéreas despidieron a sus empleados creando mucha cesantía lo que provocó desasosiego por la falta de ingresos.
Muchos se reinventaron. La imaginación y el esfuerzo afloraron. Los jóvenes crearon emprendimientos principalmente de alimentos que vendían a través de las redes. Otros se dedicaron al “delivery”. También hicieron productos para la pandemia. Otros ofrecían clases de todo vía zoom. Y los que mantuvieron sus trabajos, siguen trabajando desde su casa vía internet.
Durante la cuarentena hemos valorado pequeñas cosas, como una buena conversación en un café, pero principalmente la importancia de la comunidad, la compañía de los familiares y amigos.
Hemos apreciado la libertad de movimiento y hacer una vida normal que dábamos por sentadas.
De igual manera, fuimos empáticos con los solitarios y vecinos. También nos dimos cuenta que podemos vivir con lo necesario. Y, los héroes, siguen siendo el personal sanitario, que da sus vidas para salvar a los contagiados.
Todo esto nos tiene que haber hecho crecer como personas. Aunque, probablemente, cuando volvamos a la normalidad, seamos los mismos consumistas y materialistas. La única beneficiada fue la madre tierra que se liberó de nosotros, los depredadores.
También afloró lo peor de la condición humana. Muchas farmacéuticas especularon con el precio de los medicamentos y objetos y vimos la corrupción con la importación de respiradores.
Los propietarios de inmuebles tuvieron que bajar los alquileres para obtener ingresos. Incluso muchos siguen vacíos. Algunos bancos siguen cobrando préstamos e intereses a los desempleados. Y, personas en el poder, se han hecho vacunar.
También pudimos ver las deficiencias mundiales para enfrentar la pandemia. Francis Fukuyama dijo que ni las potencias están preparadas para enfrentarla.
En el caso de Bolivia, el sistema sanitario colapsó e incluso muchos murieron por falta de oxígeno por unos bloqueos organizados por el MAS en la anterior gestión.
Comprobamos que el gobierno socialista de Evo Morales, compró helicópteros, aviones y mandó a hacer un museo que ensalza su figura, algo innecesario, cuando debió invertir en salud y educación que es una prioridad y obligación del Estado con sus habitantes. Su gestión fue un fracaso. Bolivia supervivió por los altos precios por las ventas de gas.
¿Seremos los mismos después de la pandemia? La dinámica entre seres humanos cambiará. La gente será menos cálida para evitar los contagios, y trabajaremos y estudiaremos parte del tiempo desde nuestras casas por la revolución de tecnologías de la información y comunicación (TIC) donde la distancia no es un impedimento.
¿Cómo se vislumbra la pospandemia?
FOCUS
Los Tiempos, EL Día, PAg 7, Mundiario, SudamericaHoy,EJU,LA Patria, ANF, EL Periódico,EL Correo del Sur.
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Que nos vacunen no significa que volvamos a la normalidad porque están surgiendo nuevas variantes de la COVID -19. Aparecieron la sudafricana, la inglesa, la brasilera y ahora la de India. Y es probable que surjan otras cepas.
Chile, por ejemplo, que ha sido el líder en Sudamérica en vacunación, ha vuelto a tomar medidas restrictivas contra la pandemia.
Mientras un país no vacune al 70% de su población, la gente se seguirá contagiando.
Los gobiernos han relajado las restricciones por vacaciones, para reactivar la economía y por la presión de grupos de habitantes. Esto ha llevado a que lleguen la segunda y tercera ola y se vuelva a los confinamientos. Esto significa que deberemos seguir protegiéndonos usando el barbijo, manteniendo la distancia social, lavándonos las manos y encerrados en nuestras casas. Y, probablemente, no volvamos a la normalidad durante mucho tiempo.
Hemos sido víctimas de una pandemia mundial inédita y nuestras vidas han cambiado y cambiarán. Ha echado a millones a la calle, hemos quedado sin ingresos, y nos hemos visto obligados a reinventarnos y realizar emprendimientos con imaginación, buena voluntad y esfuerzo.
Nuestras casas se han convertido en oficinas y sitios de estudio. Por eso utilizamos hasta el último rincón y mejor si tenemos un jardín.
Según Bill Gates, “más del 30% de los días en la oficina desaparecerán”. Ojalá que el porcentaje sea menor. La tecnología digital ha jugado un papel fundamental. Esta ya estaba disponible, ya que mucha gente ya trabajaba desde su casa, pero la pandemia aceleró su utilización y se ha convertido en un instrumento esencial en nuestras vidas. Hoy en día, muchas actividades se hacen online. Trabajar y adquirir productos por la vía telemática es un camino sin retorno y el que no la aprende a utilizarla, perece.
El cliente se siente con menos riesgo de adquirir el virus si le traen los productos a su casa. No es que los supermercados y tiendas vayan a desaparecer, sino que por ahora tienen menos concurrencia. Aunque, por desgracia, algunos negocios y empresas han quebrado.
Lo mismo ocurrirá con los restaurantes. Por ahora la poca gente que va a ellos come en un lugar al aire libre por su seguridad. Dichos sitios se han reinventado y ahora hacen delivery de sus productos. Eventualmente, sin embargo, retornarán a la normalidad.
Sobre el tema del trasporte aéreo, la mitad de los ingresos de la líneas aéreas eran de personas que realizaban viajes de negocios. Al respecto Bill Gates, este dice que “más del 50 % de estos viajes desaparecerán”. Las reuniones se viabilizarán por via zoom, webinars y otros medios virtuales.
Por ahora muchas oficinas siguen cerradas o trabajan a media fuerza, pero pronto se abrirán y retomarán a sus antiguos empleados y probablemente hagan un trabajo mixto ya que el confinamiento no ayuda a la condición humana.
Hemos observado que se pueden tomar clases a través de la pantalla. A pesar de que la educación a través de ella ya existía, las universidades, colegios y centros de estudio ofrecen cursos con éxito. La oferta es muy amplia y la demanda es aun mayor ya que la pandemia es el momento ideal para capacitarse y mantenerse ocupado.
Lo más seguro es que cuando pase la pandemia -que es difícil prever cuándo será- volvamos a las relaciones familiares y a las amistades.
Hemos podido comprobar y sentir durante más de un año de asfixiante encierro, la importancia del contacto humano, de las relaciones sociales y de nuestra necesidad de la comunidad.
lunes, 1 de marzo de 2021
Bolivia comenzó la vacunación masiva contra el Covid-19 con el fármaco Sputnik V
Primera modificación: 30/01/2021 - 00:49
El gobierno de Bolivia comenzó la vacunación masiva contra el Covid-19 con la vacuna Sputnik V, una enfermera fue la primera en recibir el medicamento en el país. En medio de polémicas, Bolivia es el segundo país de Suramérica después de Argentina en vacunar a su población con el fármaco ruso.
¿Es segura la vacuna Sputnik? Reportaje France24 video. Link.
¿Es segura la vacuna Sputnik? Reportaje France24
https://www.france24.com/es/
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