martes, 29 de octubre de 2019

Bolivia engañada

El Día, ANF, Pag7, La Patria,Mundiario, SudaméricaHoy,EJU,El Periódico,

La suspensión del TREP, o conteo rápido, fue usado por el gobierno para “robar” las elecciones generales y “cocinar” los resultados, declaró el embajador de EEUU ante la OEA. Así de claro.
El Tribunal Supremo de Electoral (TSE) ha cometido el fraude más obvio y peor hecho de la historia reciente de Bolivia.
Lo pudimos comprobar tras la denuncia del ingeniero en sistemas Edgar Villegas (ahora amenazado) y de su equipo que son ciudadanos independientes, ante la TVU y CNN así como por centenares de denuncias y testimonios de ciudadanos que mostraron fotografías y videos. Votaron hasta los fallecidos.
Los bolivianos quedamos desconcertados cuando el TSE cortó el TREP cuando estaban en el 83% del conteo que daba una diferencia de 7 puntos entre Evo Morales del Movimiento al Socialismo y Carlos Mesa de Comunidad Ciudadana.
El TSE suspendió el recuento porque observó que la tendencia era que Mesa iba a la segunda vuelta y no permitió a la oposición controlar el conteo. Se consumó el fraude ante los ojos de los bolivianos y el mundo.
Morales, esa noche, sin que el TSE de los resultados, se declaró vencedor de la primera vuelta.
Dos empresas independientes Viaciencia y Jubileo realizaron el conteo y confirmaron que la diferencia entre ellos era de 4 a 5 puntos.
La noche en que se suspendió en recuento de las actas, los bolivianos entraron en pánico. Los supermercados rebalsaban y las colas para cargar gasolina eran infinitas. Las redes sociales disparaban mensajes cargados de ira. A esto se sumó la renuncia del vicepresidente del TSE.
¿Dónde se ha visto que después de cinco días de la votación -cuando existen comunicaciones satelitales y digitales en todo Bolivia y con el exterior- se anuncie que la candidatura de Morales gane la primera vuelta con 46.64 % de los votos y Mesa con el 36.83% justo con la diferencia mínima necesaria para justificar la victoria oficialista y que evitar que Mesa vaya a la segunda vuelta?
Ante las irregularidades cometidas los observadores de la OEA dijeron -entre otros- que el gobierno había utilizado recursos públicos para la campaña y recomendaron que aunque hubiese más de 10 puntos entre el primero y el segundo (condición para el balotaje) se vaya a la segunda vuelta. A esto se sumaron la UE, EEUU, Brasil, Colombia y Argentina.
El Secretario General de la OEA Almagro declaró no considerar legítimo el resultado hasta no realizar una auditoria solicitada por el gobierno. El organismo internacional recomendó que sea vinculante lo cual pone en figurillas al partido gobernante.
El fraude comprobado ha causado indignación en los bolivianos hartos de tener a Evo durante 13 años que se presentó como candidato violando el referéndum del 21 de febrero del 2016 que rechazó su repostulación. 
Se ha creado la Coordinadora de Defensa de la Democracia liderada por Mesa y conformada por la oposición que desconoce el cómputo del TSE, ha pedido que se respete el balotaje y convocado a manifestaciones pacíficas.
Pocas veces se ha visto una reacción tan contundente de la oposición en todo el país para defender su voto. A diario en las “mil esquinas” la sociedad civil realiza bloqueos, cabildos, manifestaciones y cacerolazos.
Mientas ésta sale con banderas, el gobierno los reprime con gases lacrimógenos y pimienta y arroja agua con carros Neptuno. La ONU indicó el “uso excesivo de la fuerza contra manifestantes”.
El fraude ha dividido al país y fortalecido a la oposición que se encuentra más unida y organizada que nunca y que esté creciendo a pasos agigantados.
La Coordinadora declaró Paro Cívico Nacional Indefinido en todo Bolivia. Mientras el gobierno ha amenazado con cercar las ciudades.
Recomendamos al Presidente Morales, de lugar a la segunda vuelta en aras de la paz y la democracia.

lunes, 7 de octubre de 2019

Votemos con la cabeza, no con el hígado

Página 7, Mundiario, EJU, El Periódico, SudamericaHoy, ANF, La Patria, El Día,


A días de la votación presidencial, los bolivianos tenemos una responsabilidad histórica en las urnas. No se trata de ideologías de izquierda o derecha -ya que en general las propuestas son de centro-  sino que elegir por la continuidad o el cambio.
Tenemos estas opciones: votar por la continuidad de 14 años de la dictadura del Movimiento al Socialismo (MAS) de Evo Morales (candidato ilegal) y eventualmente llegar a ser otra Venezuela; por Carlos Mesa de Comunidad Ciudadana (CC) que representa el urgente retorno a la democracia; por Oscar Ortiz de Bolivia dijo No, sin posibilidades, o cualquier otro candidato que ninguno logrará entrar a la segunda vuelta -si de da el caso-, por tanto se considerarían como un votos perdidos.
Las encuestas  -que no son tan precisas sino un termómetro que mide la sensación de los habitantes en un momento coyuntural-, señalan que
desde el año 2018 hasta septiembre 2019, Evo cuenta con una intención de voto de alrededor de un 30%; Mesa con el 30%; Ortiz 10%; los indecisos y nulos llegan al 25% y el 5% va para los demás candidatos. 
El voto debe ser utilitario, racional y pragmático. Una ecuación básica que sopesa opciones. Significa unir a la oposición y apostar por el cambio, por la democracia, por encima de nuestras consideraciones personales del candidato con el fin de evitar el continuismo.
Oscar Ortiz cometió el error de desmarcarse, y dividió el voto de la oposición. Sus ambiciones personales y regionales primaron ante el bienestar del país. Su deseo es obtener la gobernación de Santa Cruz y junto a Rubén Costas (actual gobernador) destituir del poder al eterno alcalde Percy Fernandez (afín al MAS), consolidar su proyecto regional y preparar su candidatura presidencial para el 2025.
Si se presentara la segunda vuelta, lo deseable sería que Ortiz pida a sus admiradores que voten por Mesa con el fin de retornar al sistema democrático que si bien no es perfecto es el mejor.
Ortiz debe considerar que si quiere que Bolivia sea un país con valores republicanos (como nació), debería apoyar a Mesa y unir a la oposición.
Caso contrario Bolivia se mantendrá con una dictadura corrupta, que hace abuso del poder y que ha realizado despilfarros económicos pocas veces vistos.
Evo representa principios autocráticos no plurales. No encarna valores republicanos ya que para él la republica y la democracia significan colonialismo. Ignora valores democráticos como la defensa de los DD.HH, la libertad de prensa y expresión y lo que es peor, ha coaptado al órgano judicial y al electoral de forma arbitraria en su beneficio.
Su meta es gobernar el país hasta el 2025 (si no es más) dejando un legado y eventualmente perfilar a un sucesor.
Sufragar por Mesa significa votar por el cambio, retornar a la democracia perdida hace 14 años; definir el destino de Bolivia hoy y en el futuro; apostar por un Estado con valores republicanos; por un estado de derecho; por el derecho a disentir; por la libertad de expresión; por el derecho a participar en elecciones justas limpias y transparentes; por la defensa del 21F en cuyo referéndum el pueblo negó a Evo se presente como candidato por cuarta vez, sin embargo, lo hizo transgrediendo la ley.
El gran misterio es por quien sufragarán los indecisos. Ese será el gran reto de los candidatos.

Es fundamental unir el voto concentrándolo en el candidato opositor mejor posesionado en aras del retorno a la democracia.

martes, 27 de agosto de 2019

Congresistas mujeres, la pesadilla de Trump


Congresistas mujeres, la pesadilla de Trump


Mundiario, ANF, SudamericaHoy, Página 7, La Patria, El Día, El Periodico, EJU


Se autodenominan “El escuadrón” (The Squad). Son cuatro parlamentarias demócratas que se han convertido en una voz imprescindible en el Congreso de EE.UU. Es el sector progresista y joven del Partido Demócrata y han dado un aire fresco y renovador a la política de ese país.
 “El escuadrón” se ha ganado sus curules legítimamente y gracias al voto popular lo que ha sido un triunfo histórico para las minorías.
Son parte de las 102 mujeres elegidas como diputadas en la Cámara de Representantes.
Representan todo lo que Trump detesta ya que es racista y xenófobo. Él quiere un país lleno de blancos y mejor si todos fueran WASPS  -o algo parecido- cuyo acrónimo significa: blanco, anglosajón y protestante. Estos rechazan nacionalidades, culturas y etnias que no sean de ascendencia británica.
Alexandra Ocasio-Cortez, de 29 años, tiene ancestro puertorriqueño y es la congresista más joven de la historia de EE.UU.
Ilhan Omar, es la primera legisladora de origen somalí.  Rashida Tlaib la primera con ancestro palestino. Y Ayanna Pressley es la primera afroestadounidense en ser elegida por el Estado de Massachussets.
Tlaib y Omar son además musulmanas. Son las dos únicas mujeres islamitas elegidas parlamentarias en en Congreso de ese país.
Dichas notables mujeres coadyuvaron al Partido Demócrata en las elecciones legislativas del pasado noviembre a recuperar la Cámara Baja, tras la derrota de Hillary Clinton en las presidenciales del 2016.
La millennial Ocasio-Cortés se postuló como “demócrata socialista”, lo que provocó la ira de los republicanos que la critican de comunista.
Su discurso, en general, es por las minorías, la mujer, los inmigrantes, los pobres, la igualdad, los derechos civiles y la defensa del medio ambiente.
El escuadrón impulsa el juicio político o impeachment al presidente de EE.UU. para impedir su reelección y aquello ha provocado que las tenga en la mira.
En una ocasión Tlaib exclamó: “vamos a destruir a este cabrón” y Ocasio- Cortez lo acusó de racista.
Nancy Pelosi, (que representa el establishment del Partido Demócrata) y Presidenta de la Cámara de Representantes, las reunió para que bajen el tono.
Trump, twitteó: “ellas vinieron de países cuyos gobiernos son una completa y total catástrofe (…) y vienen a decirle a la gente cómo se debe dirigir nuestro gobierno". Y sugirió que se "regresaran" a aquellos lugares.
Ante esto, la Cámara de Representantes aprobó una resolución que tildó de “racistas” los twitters del presidente.
Señaló “los comentarios racistas de Trump han legitimado el miedo y el odio hacia los nuevos ciudadanos estadounidenses y las personas de color". Él respondió: "¡No tengo un solo pelo racista!".
Pelosi (la tercera autoridad de dicho país) añadió: "todos los estadounidenses, excepto los descendientes de los pueblos nativos y los esclavos africanos, son inmigrantes o descendientes de inmigrantes". Y resaltó “el patriotismo no está definido por la raza o la etnicidad sino por la devoción hacia los ideales constitucionales de igualdad, libertad, inclusión y democracia".
Pressley afirmo: “No muerdan el anzuelo, este es un alboroto para distraer temas”.
Trump les sigue haciendo la vida infernal. Influyó para que Israel no reciba a Tlaib y Omar que tenían previsto visitar ese país y territorios palestinos.
El gobierno israelí no les permitió el ingreso -entre otros- porque ambas tenían como destino visitar Palestina.
Luego autoridades israelíes aceptaron que Tlaib realice una visita a su abuela en Cisjordania, pero ella no aceptó por considerar que ingresaba bajo
“condiciones opresivas”.

El hecho es que Trump ha confirmado ser un discriminador, no acepta la critica de mujeres representantes de minorías y con sus agresiones les ha dado gran protagonismo.

martes, 30 de julio de 2019

Mujeres bolivianas ocupan espacios en la política

Pag 7, El Día,Mundiario, El Periódico, EJU,SudamericaHoy,La Patria, ANF

Carlos Mesa, candidato a la presidencia por Comunidad Ciudadana (CC), dejó boquiabiertos a los bolivianos al elegir a mujeres como candidatas a primeras senadoras para los nueve departamentos de Bolivia.
Este caso inédito ha sentado un importante precedente al situar en altos cargos del poder legislativo a mujeres altamente capacitadas para la toma de decisiones.
Su misión -entre otras- será aplicar desde el Estado políticas públicas para empoderar a las mujeres, revertir y reparar las desventajas que tienen y situarlas en el lugar que les corresponde.
Según la ONU - Mujeres, en Bolivia los hombres ganan un 47% más que las mujeres por hacer el mismo trabajo aunque tengan la misma formación.
Dos trabajos del Journal of Public Economics sobre experiencias en India y Brasil, hallan que el género afecta de forma positiva en las políticas públicas en pro de las mujeres vulnerables así como en pos de la democracia y los derechos humanos. Apuestan por mayor inversión en salud y educación, a una mayor transparencia en gestión, en campañas, y a no reelegirse.
En los últimos años, las mujeres bolivianas han ganado espacios en el Congreso. Onu – Mujeres y UIP (2017) señalan que la presencia femenina en la Cámara de Diputados es de 53.1% y de 47.2% en Senadores. No así en el ejecutivo. Actualmente su presencia como ministras apenas alcanza al 20%.
Las mujeres de la sociedad civil boliviana han empezado a hacer escuchar su voz al organizar varias plataformas políticas encabezadas por ellas. Han adquirido gran protagonismo a raíz del Referéndum Constitucional que se convocó en Bolivia el 21 de febrero del 2016 en el que gano el “No” a la re postulación de Evo Morales a la presidencia. Él, sin embargo, está postulando a pesar de que es ilegal y viola la Carta Magna redactada por su propio partido.
El ejemplo más destacable entre las plataformas ciudadanas es Kuña Mbarete (que en idioma guaraní significa mujer fuerte). Es un colectivo femenino cruceño nacido en las redes sociales que se ha convertido en un movimiento nacional que alcanza a 300.000 activistas.
Su actuación estelar fue cuando el gobierno actual propuso un proyecto de ley draconiano contra los médicos.
Planteaba en el Código Penal la privación de libertad, la inhabilitación y la reparación económica si los médicos incurrían en mala praxis.
Los médicos entraron en una huelga que duró 47 días apoyados principalmente por Kuña Mbarete que salían a diario a las calles a protestar junto a los profesionales de salud y otros sectores. Su influencia fue tan grande que lograron el cambio.
Morales derogó el artículo y elaboró una ley general de salud e implementó un instituto de arbitraje ante conflictos. Fue una gran conquista de la sociedad civil.
Luego el gobierno inauguró la implementación del Sistema Único de Salud (SUS) que ofrece asistencia médica gratuita a más de 50% de la población sin recursos ni seguros.
Las mujeres también han alcanzado notable relevancia al protestar contra
la construcción de una carretera que partiría por la mitad el Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), una reserva ecológica rica en biodiversidad y área indígena.
Con estoicismo, las mujeres de la zona encabezaron la octava y novena marchas en defensa de su territorio.
A raíz de que Bolivia cuenta con una tasa muy alta de violencia contra la mujer, el gobierno promulgó la ley N 348 que garantiza a las mujeres una vida libre de violencia la que incorpora la figura penal de “femenicidio”.
También aprobó la ley N 243 contra el acoso y la violencia política hacia las mujeres ya que hubo centenas de denuncias de autoridades femeninas por violencia mientras ejercían sus cargos. Ambas leyes fueron aprobadas gracias al voto femenino en el Congreso.
El gobierno otorga el bono Juana Azurduy que es un incentivo económico para mujeres en proceso de gestación para que asistan a sus controles prenatales, a un parto seguro y al control post parto.
El nombrar a mujeres en cargos de poder de decisión es un gran acierto.

domingo, 14 de julio de 2019

Entrevista a Verónica Ormachea. Revista Mundo Hispánico Suiza

Revista Mundo Hispánico. Suiza. Por Mónica Subietas.
Julio - Agosto 2019

ARTE Y CULTURA | LITERATURA
LITERATURA | ARTE Y CULTURA
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La entrevista
Verónica Ormachea Gutiérrez,
escritora y periodista boliviana
Pasión
por el conocimiento
Verónica Ormachea se considera en formación continua. Es columnista en varias publicaciones, autora de una crónica y dos novelas, ex diplomática y miembro de la Academia Boliviana de la Lengua (sillón M), correspondiente de la Real Academia Española.
Nacida en el exilio, la búsqueda de sus raíces la llevó a indagar en la historia de Bolivia, país del que sus padres tuvieron que huir por la revolución de 1952.
En esta entrevista nos habla de su obra y de su curiosidad innata, que la lleva a buscar aquello sobre lo que no se ha escrito antes.
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18 · Mundo Hispánico · No 239 · Julio-Agosto 2019
Julio-Agosto 2019 · No 239 · Mundo Hispánico ·19
Verónica Ormachea Gutiérrez
Foto/ Gentileza de la autora. © Mauricio Ormachea
Mónica Subietas
Si algo caracteriza a Verónica Ormachea, aparte de su amor por las letras, es la naturalidad. Hacemos la en- trevista vía Skype y comenzamos charlando de todo un poco, como si nos conociéramos de toda la vida. Quita importancia a su asombroso currículo, que le ha permi- tido viajar por todo el mundo, unas veces como estu- diante, otras como periodista y autora e incluso como diplomática.
Mundo Hispánico.— Nació en Nueva York, más tar- de vivió en Chile y en Bolivia; terminó estudiando en Washington y en La Sorbona e incluso recibió formación ejecutiva en Harvard. ¿A qué se debe esa ansia de saber? ¿Qué busca?
Verónica Ormaechea.— El conocimiento. Y la única manera de adquirir conocimien- to es a través de la academia, de la instruc- ción, de la lectura, de los viajes... Por ejem- plo, viajé a Bulgaria para ver en qué estado había quedado después de la guerra y de 40 años de comunismo. Yo creo que no hay nada más apasionante que el conocimiento. Terminé la universidad en Estados Unidos, me invitaron a Harvard, fui a estudiar a La Sorbona... Mi vida ha sido esa: escribir y leer. Recientemente hice una maestría en Literatura, como oyente, en Madrid. Amé Madrid.
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MH.— Usted es periodista. ¿Cómo llegó a la ficción?
VO.— Empecé a escribir un poco tar- de, me hubiera gustado empezar antes. Había escrito en periódicos y sigo es- cribiendo en ellos, porque me encanta, pero eso es muy diferente a la literatu- ra. La literatura te hace viajar, entras dentro de los personajes y conoces la vida y la condición humana. Ves co- sas que otros no ven, el detalle del que muchos no se dan cuenta. Yo escribo todos esos detalles en papelitos y me los guardo en la cartera, para no olvi- darlos.
MH.— Sin embargo, su primer libro, “Entierro sin muerte”, es una crónica periodística.
VO.— Exacto. Es la historia del secues- tro de Doria Medina por el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru y, gra- cias a este libro, me volví escritora, porque me di cuenta de que podía es- cribir mucha ficción.
MH.— ¿Qué le da la ficción que no ob- tiene con la crónica periodística?
VO.— Pues con ese primer libro me di cuenta de todo lo que era capaz de inventar, pero no era posible porque era una crónica y tenía que remitirme a hechos históricos, reales, a todo lo que había ocurrido. Ahí me di cuenta de que yo podía ficcionalizar hasta el infinito. Es gracias a ese libro que un día decido sentarme a escribir una no- vela sobre la revolución nacional, que era un tema con el cual yo había creci- do: mi padre había estado preso, había sido exiliado... Cuando escribes tienes que estar muy enamorada del tema, porque le dedicas mucho tiempo al li- bro. Para mí era una necesidad de con- tar la historia, más aún porque no se había contado esa historia, sólo había testimonios de los ganadores y no de lo que le había pasado a la oligarquía. Así nació “Los ingenuos”, la historia de una familia adinerada durante la revo- lución nacional boliviana.
MH.— ¿Quiénes son Los ingenuos?
Los infames
V. Ormachea
Ed. Lord Byron 294 páginas
Escribir sobre Bolivia era
buscar mis raíces.
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Los ingenuos
Verónica Ormachea
Alfaguara 472 páginas
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VO.— Los oligarcas, porque se creían tan poderosos que jamás se imaginaron lo que les iba a pasar. Vivían como re- yes y jamás imaginaron que iban a per- derlo todo. Porque fue así, lo perdieron todo: allanaron sus casas, las ocupa- ron; los exiliaron o los metieron en la cárcel, los torturaron, no tenían qué co- mer, no les daban trabajo... perdieron todo. Pero no se dieron cuenta de lo que les iba a pasar.
MH.— ¿No se dieron cuenta o no qui- sieron darse cuenta?
VO.— Bueno... Cuando vives en el pa- raíso, obviamente no quieres aceptar que algo pueda cambiar, y menos un cambio tan radical como quedarte en la calle.
MH.— Tras haber vivido en tantos lu- gares, ¿regresó a Bolivia para contar esa historia?
VO.— Para mí, escribir “Los ingenuos” fue buscar mis raíces. Encontrarme con
la historia de mi familia, con el pasa- do, para mí era fundamental. Para una persona, que ha vivido tanto fuera, es importante escribir sobre su país, con testimonios fidedignos.
MH.— Bolivia, históricamente, es un país mestizo, con clases muy marca- das. Tras la revolución se creó una clase media. ¿Cómo es hoy Bolivia?
VO.— La clase media ha crecido mucho más. Y tenemos un presidente indíge- na, Evo Morales.
MH.— Entonces, ¿puede considerarse un país estable hoy en día?
VO.— Políticamente, no. A nivel econó- mico, probablemente sí. Hemos tenido mucha suerte, porque las ventas del gas se fueron al cielo; hubo muy buenos in- gresos con las ventas del gas y de los minerales, que habían sido nacionaliza- dos con la revolución del 52. La riqueza de los llamados “barones del estaño” [Simón I. Patiño, Moritz Hoch–schild y
Vista de La Paz, capital de Bolivia, situada en el Altiplano, a más de 3.500 metros de altitud.
Creo que un escritor no puede escribir un libro malo, porque le desprestigia.
VO.— Descubrir a Moritz Hochschild – un judío residente en Bolivia– fue algo notable. Le llaman “el Schindler boli- viano”. Su historia es extraordinaria: estudió Minería en Freiberg (Alemania) y se estableció en Bolivia por el esta- ño; se hizo multimillonario vendiendo estaño a empresarios germanos. Avisó a su familia para que abandonase Ale- mania —su hermana no lo hizo y murió en Auschwitz—, pero además se las in- genió para sacar a casi 10.000 refugia- dos del nazismo, antes de que estallase la Segunda Guerra Mundial. Montó una colonia agrícola en la selva boliviana y los empleaba allí, o en sus minas, o en sus empresas en Perú y Chile. Eso fue posible porque Bolivia daba visas sin condiciones. De eso va mi novela “Los infames”, de una familia de judíos polacos, que huye a Bolivia en 1937-38
Fuente/ Flickr/Phil Whitehouse, con licencia Creative Commons Attribution 2.0 Generic
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20 · Mundo Hispánico · No 239 · Julio-Agosto 2019
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Carlos Víctor Aramayo] pasó a manos del Estado. Creo que económicamen- te estamos bien, aunque gracias a una cierta permisividad del Gobierno ac- tual. Porque Bolivia vive en gran mane- ra de la ilegalidad, del contrabando, del mercado negro y del narcotráfico. Si no me equivoco, Bolivia es el tercer pro- ductor de coca del mundo. Todo ello ha dado mucha riqueza a esa clase media. En Bolivia casi no existe la industria, porque el mercado negro es impresio-
nante, hay contrabando de todo y eso ha enriquecido a mucha gente. Pero en Bolivia todavía existe mucha pobreza; falta invertir en salud, en educación, en carreteras y alcantarillas, en servicios básicos.
MH.— Ha mencionado a los barones del estaño. Su novela “Los infames” fue el resultado de un descubrimien- to asombroso: la figura de Moritz Hochschild, uno de ellos.

ARTE Y CULTURA | LITERATURA Retrato de
Moritz Hochschild.
Ilustración de Oz Artworks a partir de una imagen de DPA
aprovechando que este país da visas sin condiciones. Para los judíos, Bolivia fue un lugar de paso; luego se iban a Argentina y a Estados Unidos. En Bo- livia sólo quedan unos 600. Yo tengo la documentación y es impresionante. Los judíos trajeron muchas cosas a Bo- livia, como las tintorerías o las ventas a crédito, pero además tenían una vida cultural intensísima. Entre ellos ha- bía gente muy instruida. Salían con lo puesto o con una maletita y en Bolivia les buscaban trabajo y un sitio donde vivir.
MH.— Y de ahí, a la UNESCO.
VO.— Sí. A raíz de mi libro, el Estado de Bolivia postuló la labor de Hochschild para que formase parte de la memoria histórica del mundo ante la UNESCO y fue aceptada, lo cual me honra mucho y me siento muy halagada por ello.
MH.— Esto es un privilegio para una novela, pero también una gran res- ponsabilidad para sus futuras nove- las.
VO.— Por supuesto, pero no sólo para las futuras. La anterior, “Los inge- nuos”, que es la historia de la revolu- ción nacional boliviana, fue finalista del Premio Nacional de Novela. Gene- ralmente se han escrito grandes nove- las sobre revoluciones, como “Guerra y Paz”, de Tolstoi, que cuenta la entrada de los franceses a Rusia, o “El Gato- pardo”, que habla de la creación de las ciudades Estado. Las revoluciones son un tema apasionante.
MH.— Usted, precisamente, nació en Nueva York porque sus padres se exi- liaron por la revolución de Bolivia en 1952.
VO.— Sí, viví en Nueva York hasta los cinco años. El exilio siempre es terrible y mis padres llegaron al exilio sin un centavo. Además, como buenos cató- licos, tenían un hijo por año. Pero mi padre había estudiado en Stanford y
LITERATURA | ARTE Y CULTURA
El amor no puede dejar de existir en las novelas, porque es el valor más universal que existe.
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Escribir no es inspiración,
es transpiración,
y hay que ser muy disciplinada.

el derecho de pernada y cosas así. Era algo espantoso. “Los ingenuos” es la historia de una familia oligárquica con fincas y casas en el altiplano y una casa con tres patios en la ciudad. El primer patio es para la familia y las visitas, en el segundo viven, y en el tercero están los pongos, que vivían como los anima- les, como en un corral. Juliana es la hija de la familia terrateniente, enamorada del hijo de su nana india, Sebastián, que es un mestizo. El hermano de Juliana es un militar, un patán —entonces, los militares se creían los dueños del mun- do—. Y llega la revolución, que dirige obviamente Sebastián. Cuando el go- bierno revolucionario toma el poder, la familia de Juliana financia un golpe de Estado, pero no les resulta. Entonces, los revolucionarios allanan la casa y se lo llevan todo, y además se llevan a uno de los hermanos, el único que no tenía que ver con todo eso. Juliana recurre a Sebastián y se enreda el amor en la no- vela. El amor no puede dejar de existir en las novelas, porque el amor es el va- lor más universal que existe. Sebastián la ayuda clandestinamente, aunque ella ya se había casado con un militar. Ima- gínate el drama, en los años 50, el es- cándalo de tener enredos con el hijo de una empleada. Es una historia de amor bellísima, ¡yo lloraba escribiéndola! Y cuando matan al hermano, ¡yo misma lloraba y yo misma lo mataba!
MH.— Pero esa es la buena escritura, ¿no? Lo complicado es transmitir esa emoción al lector.
VO.— ¡Es que los lectores también llo- ran! Me llaman mis amigas para decir- me que las hice llorar en tal capítulo. Lo que ocurre es que en la revolución del 52, como en toda revolución, hubo una serie de abusos y se empecinaron en contra de los oligarcas. Hubo campos de concentración, tortura, exilio —el de mi familia, por ejemplo—, había es-
casez, allanaban las casas... Todo eso cuenta “Los ingenuos”.
MH.— Usted entrevistó a testigos rea- les para esta novela.
VO.— Sí. El caso es que, como la histo- ria la escriben los ganadores, tuve que entrevistar a falangistas, a militares, a personas que habían estado apresadas, a personas en el exilio, para contar el otro lado. Quise contar la historia des- de la óptica de los caídos, la historia de los oligarcas.
MH.— Entiendo que su familia era oli- gárquica, pues ha dicho que su padre estudió en Stanford.
VO.— Bueno, es como de mal gusto de- cir que yo vengo de una familia oligár- quica o aristocrática. Pero sí, mi familia era el prototipo de la poca aristocracia que hubo en Bolivia. Pero es que me da vergüenza decirlo. Porque esos eran ellos. Yo vengo de ellos, pero soy como un accidente. Mucha gente cree que esa novela es la historia de mi familia, pero no. La casa tampoco es la mía.
MH.— ¿Cómo contrasta las historias de esos testigos? Porque la memoria es selectiva; los recuerdos se constru- yen de manera selectiva.
VO.— Claro, por eso puse ambos lados. Puse todos los horrores y abusos que cometía la oligarquía con los indios, pero también todo lo que esa familia tiene que pasar después, con la revolu- ción.
MH.— ¿Cuánto le lleva escribir una novela? ¿Cuál es su proceso creativo?
VO.— Muchos años. Yo creo que un es- critor no puede escribir un libro malo, porque le desprestigia. Lo que hago es buscar temas inéditos, sobre los que no
se ha escrito, y leo mucho, investigo mucho, para ver si el tema va a funcio- nar. Una vez decido lo que voy a escri- bir, me siento a investigar. Leo mucho, tomo muchos apuntes, y en ese contex- to histórico es cuando insuflo vida a los personajes. En el caso de “Los in- fames”, mezclo personajes reales con personajes de ficción, pero toda la in- formación es verídica, porque si no, al día siguiente te sacan en el periódico tu falta de seriedad o te desmienten. Eso lo aprendí muy bien en el periodismo, que tiene que ser muy preciso, en perio- dismo no cabe la ficción.
MH.— ¿Tras ese largo periodo de in- vestigación se sienta a escribir?
VO.— Para escribir tengo una oficina chiquitita, a la que voy todos los días y me siento a escribir durante horas. Allí no tengo teléfono, ni wifi, ni nada. Por- que la inspiración no existe; escribir no es inspiración, es transpiración, es tra- bajo, y tienes que ser muy disciplinada. Cansada o no cansada, tienes que ir a la oficina y escribir un buen libro. No hay nada más peligroso que escribir un mal libro, y los errores se notan. Los libros improvisados se detectan de inmediato. Si lees un libro escrito a la carrera, ya no lees más a ese escritor. Toma mu- chos años escribir un buen libro, bien documentado, bien creado, que atrape al lector y en el que pasen muchas co- sas. Porque una no escribe para una, escribe para los demás. Escribo para el lector.
MH.— ¿Y tiene alguna novela ahora entre manos?
VO.— Sí, aunque dicen que no hay que contarlo, porque trae mala suerte. Es- toy en la mitad. MH
Más información sobre la autora: veronicaormacheag.blogspot.com
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eso nos salvó, porque le permitió con- seguir trabajo. Tres de nosotros naci- mos en Nueva York. Luego, trasladaron a mi padre a Chile y a Bolivia, donde están las minas, porque era un experto en minería.
MH.— De eso va su novela “Los inge- nuos”, de la historia de una familia boliviana oligárquica. Una familia
que posee unas canteras, que surten de adoquines a la capital del país, La Paz.
VO.— Sí, pero también de los pongos, los indígenas, que antes de la revolución eran esclavos de los terratenientes. Los oligarcas eran dueños no solamente de las vidas de esos indios, sino también de las vidas de sus familias: utilizaban
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22 · Mundo Hispánico · No 239 · Julio-Agosto 2019
Julio-Agosto 2019 · No 239 · Mundo Hispánico ·23